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Wikiviajes es una guía turística libre en internet basada en la tecnología wiki. El nombre proviene de wiki, por la tecnología usada, y voyage,que en francés significa viaje. Fue fundada en septiembre del año 2006 por autores alemanes de Wikitravel inconformistas con las políticas comerciales de los dueños de dicho sitio. Se ha convertido en el wiki con el tema de viajes más popular en Alemania, y fue lanzada en inglés, holandés, francés, italiano, ruso y sueco. Y ahora también está disponible en castellano.
A mediados de 2012, la mayoría de la comunidad de Wikitravel en inglés, incluyendo la mayor parte de los administradores, y la mayoría de la comunidad Wikiviajes trataron de reunir a las comunidades Wikitravel y Wikivoyage bajo un nuevo proyecto no comercial. Se acercaron a la Fundación Wikimedia para mostrar su interés en acoger su proyecto, lo que provocó una propuesta de guía turística, que fue aprobada por la fundación en octubre de 2012. El sitio fue movido a los servidores de Wikimedia en diciembre de 2012 y ha sido lanzado oficialmente este mes de enero.
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jueves, 17 de enero de 2013
WikiVoyage, una guía de viajes en Wikipedia
domingo, 11 de noviembre de 2012
La utilización de la geolocalización en el sector hotelero
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Desde Comunidad Invattur nos cuentan que las redes sociales de geolocalización están proliferando desde la expansión de internet en dispositivos portátiles, teléfonos móviles, uso de Wi-Fi, 3G, etc...). Básicamente consiste en que la persona usuaria se geoposiciona en un lugar determinado e informa de ello a los contactos que tiene.
La utilización de la geolocalización por parte de las empresas les genera una mayor visibilidad y conexión con el cliente, además de poder acceder a un mercado potencial más numeroso, tener la capacidad de microsegmentar a la demanda y de mejorar la reputación.
En el caso concreto de la hostelería, esta tecnología mejora su visibilidad y su conexión con el cliente. La geolocalización proporciona grandes ventajas a los hoteleros ya que pueden dar a conocer sus ofertas en plataformas y aplicaciones que llegan directamente al móvil de los potenciales y posibles clientes. Pero esto no se queda aquí, sino que a raíz de esta forma de comunicación se puede también estudiar el comportamiento de estos clientes y establecer estrategias de captación y fidelización.
Tal y como anuncia un artículo de la revista 'Tecno Hotel': 'La Geolocalización permite al hotelero mayor visibilidad, una herramienta valiosa de marketing viral, la inclusión de distintas promociones y ofertas en aplicaciones móviles, seguimiento del comportamiento del usuario, conexión con los clientes digitales, captación de nuevos clientes y fidelización de los mismos, mejora del branding y la credibilidad de la marca al convertir a los clientes en amigos, mejoras en el SEO y una segmentación máxima de la demanda'. (Extracto edición impresa Julio 2012, nº 454).
Los clientes pueden tener una App de un hotel determinado instalada en su dispositivo móvil, de esta manera el hotel podrá saber quién ha entrado en el radio de uno de sus establecimientos. Esto podría servir para que el usuario reciba un cupón de descuento, información sobre eventos, invitaciones a algunas de las instalaciones, etc...
Encontramos cinco puntos esenciales de la geolocalización:
1. Múltiples beneficios para los hoteleros.
2. Una continua evolución de la geolocalización: GPS -> WIFI -> Smartphones -> Apps
3. Diferentes tipos de herramientas:
4. Estrategias de marketing llevadas a cabo mediante estas herramientas. Un ejemplo sería con Foursquare, que premia a los usuarios según su actividad.
5. Estadísticas referentes al uso de estas plataformas:
Google places: Facilita la creación de una ficha de la empresa con los datos más importantes como la dirección, teléfono, correo electrónico y página web. Favorece la visibilidad en las búsquedas de Google. El 82% usa Google para buscar establecimientos, el 40% procede de apps móviles.
Facebook places: Favorece la captación de fans dentro de las páginas corporativas de Facebook. Se encuentran más de 900 millones de usuarios registrados en Facebook, el 91% de los españoles tienen cuentas activas.
Foursquare: Herramienta enormemente útil para la realización de promociones. Combina lo social, el entretenimiento y la localización. Posee más de 20 millones de personas registradas, más de 75.000 establecimientos registrados y más de 2 billones de check-in (supone dar a conocer o registrar el lugar en el que uno está).
Resumiendo, la geolocalización está en alza y lo va a seguir estando. Para el sector hotelero es tremendamente útil por lo que no se deben quedar atrás y utilizar este tipo de plataformas para así mejorar su competitividad frente al resto.
Desde Comunidad Invattur nos cuentan que las redes sociales de geolocalización están proliferando desde la expansión de internet en dispositivos portátiles, teléfonos móviles, uso de Wi-Fi, 3G, etc...). Básicamente consiste en que la persona usuaria se geoposiciona en un lugar determinado e informa de ello a los contactos que tiene.
La utilización de la geolocalización por parte de las empresas les genera una mayor visibilidad y conexión con el cliente, además de poder acceder a un mercado potencial más numeroso, tener la capacidad de microsegmentar a la demanda y de mejorar la reputación.
En el caso concreto de la hostelería, esta tecnología mejora su visibilidad y su conexión con el cliente. La geolocalización proporciona grandes ventajas a los hoteleros ya que pueden dar a conocer sus ofertas en plataformas y aplicaciones que llegan directamente al móvil de los potenciales y posibles clientes. Pero esto no se queda aquí, sino que a raíz de esta forma de comunicación se puede también estudiar el comportamiento de estos clientes y establecer estrategias de captación y fidelización.
Tal y como anuncia un artículo de la revista 'Tecno Hotel': 'La Geolocalización permite al hotelero mayor visibilidad, una herramienta valiosa de marketing viral, la inclusión de distintas promociones y ofertas en aplicaciones móviles, seguimiento del comportamiento del usuario, conexión con los clientes digitales, captación de nuevos clientes y fidelización de los mismos, mejora del branding y la credibilidad de la marca al convertir a los clientes en amigos, mejoras en el SEO y una segmentación máxima de la demanda'. (Extracto edición impresa Julio 2012, nº 454).
Los clientes pueden tener una App de un hotel determinado instalada en su dispositivo móvil, de esta manera el hotel podrá saber quién ha entrado en el radio de uno de sus establecimientos. Esto podría servir para que el usuario reciba un cupón de descuento, información sobre eventos, invitaciones a algunas de las instalaciones, etc...
Encontramos cinco puntos esenciales de la geolocalización:
1. Múltiples beneficios para los hoteleros.
2. Una continua evolución de la geolocalización: GPS -> WIFI -> Smartphones -> Apps
3. Diferentes tipos de herramientas:
- Herramientas online como: Google places, Google Maps, Bing maps, etc...
- Redes sociales con geolocalización: Facebook places, Twitter places, Foursquare, etc...
- Apps: Google latitude, Instagram, Tagzania, etc...
4. Estrategias de marketing llevadas a cabo mediante estas herramientas. Un ejemplo sería con Foursquare, que premia a los usuarios según su actividad.
5. Estadísticas referentes al uso de estas plataformas:
- Un 64% se conecta a través de su Smartphone.
- En el uso de internet móvil, un 64’1% usan las redes sociales y un 33’7% suben fotos.
- 1 de cada 4 internautas reconoce haberse conectado a internet desde la calle.
- El 52’7% ha utilizado herramientas de geolocalización vía internet móvil.
Herramientas más utilizadas en geolocalización
Google places: Facilita la creación de una ficha de la empresa con los datos más importantes como la dirección, teléfono, correo electrónico y página web. Favorece la visibilidad en las búsquedas de Google. El 82% usa Google para buscar establecimientos, el 40% procede de apps móviles.
Facebook places: Favorece la captación de fans dentro de las páginas corporativas de Facebook. Se encuentran más de 900 millones de usuarios registrados en Facebook, el 91% de los españoles tienen cuentas activas.
Foursquare: Herramienta enormemente útil para la realización de promociones. Combina lo social, el entretenimiento y la localización. Posee más de 20 millones de personas registradas, más de 75.000 establecimientos registrados y más de 2 billones de check-in (supone dar a conocer o registrar el lugar en el que uno está).
Resumiendo, la geolocalización está en alza y lo va a seguir estando. Para el sector hotelero es tremendamente útil por lo que no se deben quedar atrás y utilizar este tipo de plataformas para así mejorar su competitividad frente al resto.
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sábado, 22 de septiembre de 2012
Tristram Stuart: El escándalo mundial de los residuos de alimentos
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Los países occidentales tiran casi la mitad de su comida, no porque no se pueda comer, sino porque no se ve atractiva. Tristram Stuart se adentra en los datos alarmantes de comida desperdiciada, llamando a un uso más responsable de los recursos mundiales.
Tristram Stuart hace sonar la alarma sobre los residuos de alimentos a nivel mundial, pidiendo que cambiemos los sistemas en los que grandes cantidades de productos y otros alimentos terminan en los montones de la basura.
Transcripción del vídeo al castellano (o español):
La tarea de destapar el escándalo mundial de los residuos de alimentos comenzó para mí cuando yo tenía 15 años de edad. Compré algunos cerdos. Yo vivía en Sussex. Y empecé a darles de comer de la manera más tradicional y ecológica. Fui a la cocina de mi escuela, y dije: 'Dame las migajas que mis amigos de la escuela han dejado'. Fui a la panadería local y tomé el pan rancio. Me fui a la verdulería local, y me fui a un agricultor que estaba tirando patatas porque eran de forma o tamaño incorrecto para comercializar en los supermercados. Esto fue genial. Mis cerdos convirtieron los residuos de alimentos en carne deliciosa. Vendí los cerdos a los padres de mis amigos de la escuela, y ello me supuso un buen dinero adicional para mi paga de adolescente.
Pero me di cuenta que la mayoría de la comida que les estaba dando mis cerdos era el ajuste hecho para el consumo humano, y que sólo estaba arañando en la superficie, y en la cadena de suministro de alimentos, en los supermercados, frutería, panadería, en nuestros hogares, en las fábricas y granjas, unas hemorragias de la comida. Los supermercados ni siquiera querían hablar conmigo acerca de la cantidad de comida que estaban perdiendo. Había estado en la parte de atrás. Había visto contenedores llenos de alimentos que se sacan y que luego son transportados a los vertederos, y pensé, seguro que hay algo más sensato que ver como la comida se desperdicia.
Una mañana, cuando daba de comer a mis cerdos, ví algo con aspecto particularmente sabroso secado al sol, era pan con tomate que solía aparecer de vez en cuando. Lo cogí, me senté y comí mi desayuno con mis cerdos. (Risas). Ese fue el primer acto de lo que más tarde aprendí a llamar 'freeganism', en realidad una exposición de la injusticia de los residuos de alimentos y la solución a los mismos, que consiste simplemente en sentarse y comer los alimentos, en lugar de tirarlos a la basura. Eso se convirtió, por así decirlo, en una forma de hacer frente a las grandes empresas en el negocio de desperdiciar comida, y la exposición, sobre todo, al público, que cuando estamos hablando de comida que se tira, no estamos hablando de cosas podridas, no estamos hablando de cosas que están fuera de los límites. Estamos hablando de la buena comida y fresca que se está perdiendo a gran escala.
Con el tiempo, me puse a escribir mi libro, realmente para demostrar la magnitud de este problema a escala mundial. Lo que esto demuestra es un desglose nación por nación del nivel probable de los residuos de alimentos en cada país del mundo. Lamentablemente, los datos empíricos, buenas estadísticas y duras, no existen, y por lo tanto para probar mi punto, en primer lugar, tenía que encontrar alguna manera de descubrir cuánta comida se está desperdiciando. Así que tomé el suministro de alimentos de todos los países y he comparado con lo que en realidad era probable que se consumiera en cada país. Que se basa en encuestas de ingesta de dieta, en los niveles de obesidad, y en una serie de factores que dan una estimación aproximada en cuanto a la cantidad de comida que realmente está siendo consumida por la gente. Esa línea de negro en el centro de la mesa es el nivel probable de consumo con una previsión para ciertos niveles inevitables de residuos. Siempre habrá residuos. No soy tan ingenuo como para creer que podemos vivir en un mundo libre de residuos. Pero esa línea negra muestra lo que una fuente de alimentación debe ser de un país si permiten una dieta buena y estable, segura y nutritiva para todas las personas. Cualquier punto por encima de esa línea, y pronto os daréis cuenta de que eso incluye la mayoría de los países del mundo, representa el excedente innecesario, y es probable que refleje los niveles de residuos en cada país.
Cuando un país se enriquece, se invierte cada vez más para conseguir un superávit mayor en sus tiendas y restaurantes, y como se puede ver, la mayoría de los países de América del Norte y Europa se sitúan entre un 150 y un 200 por ciento de las necesidades nutricionales de la población. Así que un país como Estados Unidos tiene comida dos veces más en los estantes de sus tiendas y sus restaurantes de lo que realmente se requieren para alimentar al pueblo estadounidense.
Pero lo que realmente me llamó la atención, cuando analizan todos estos datos, y son un montón de números, es que se puede ver cómo se estabiliza. Los países rápidamente alcanzan esa marca de 150, y luego se estabilizan, y en realidad no siguen aumentando en la medida de lo que se podría esperar. Así que me decidí a analizar los datos un poco más para ver si eso era cierto o falso. Y esto es lo que ocurrió. Si se incluye no sólo la comida que termina en tiendas y restaurantes, sino también la comida que la gente utiliza para alimentar al ganado: el maíz, la soja, el trigo, que los humanos podían comer, pero que se utiliza para engordar el ganado y producir cantidades crecientes de carne y productos lácteos, lo que encontramos es que los países más ricos tienen entre tres y cuatro veces la cantidad de alimentos que su población necesita para alimentarse. Un país como Estados Unidos tiene cuatro veces la cantidad de alimentos que necesita.
Cuando se habla de la necesidad de aumentar la producción mundial de alimentos para alimentar a los nueve mil millones de personas que se esperan en el planeta para el año 2050, siempre pienso en estos gráficos. El hecho es que tenemos en los países ricos un amortiguador enorme entre nosotros y el hambre. Nunca antes hemos tenido tan enormes excedentes. En muchos sentidos, esto es un gran éxito de la civilización humana, de los excedentes agrícolas que nos propusimos alcanzar hace 12.000 años. Se trata de una historia de éxito. Ha sido una historia de éxito. Pero lo que tenemos que reconocer es que ahora estamos llegando a los límites ecológicos que nuestro planeta puede soportar, y cuando se talan los bosques, ya que estamos todos los días, para crecer más y más comida, cuando extraer agua hasta el agotamiento de las reservas de agua, cuando se consumen combustibles fósiles en la búsqueda de crecer más y más comida, y luego tirar tanto de ella, tenemos que pensar en lo que podemos comenzar a ahorrar.
Y ayer, fui a uno de los supermercados locales que a menudo visitan para inspeccionar, para ver lo que están desperdiciando. He encontrado muy pocos paquetes de galletas entre todas las frutas y verduras y en todo lo que estaba allí. Y yo pensé, bueno esto podría servir como un ejemplo para hoy.
Así que quiero que se imaginen que estas nueve galletas que he encontrado en la basura representan a la oferta mundial de alimentos, ¿de acuerdo?. Empecemos con nueve. Eso es lo que hay en los campos de todo el mundo cada año. La primera galleta se va a perder incluso antes de salir de la granja. Eso es un problema asociado principalmente con el trabajo de desarrollo en la agricultura, si se trata de una falta de infraestructura, la refrigeración, la pasteurización, almacenes de grano, cajas de fruta, incluso básicos, lo que significa que la comida va a la basura antes de que incluso salga de los campos. Las próximas tres galletas son los alimentos que se dedican para alimentar al ganado, con maíz, trigo y soja. Por desgracia, nuestros animales son animales ineficientes, y que a su vez dos tercios de ello se pierde en las heces y el calor, así que hemos perdido esas dos galletas, y sólo hemos mantenido una en carne y productos lácteos. Dos galletas más vamos a tirar directamente a los contenedores de basura. Esto es lo que la mayoría de nosotros pensamos en los residuos de alimentos, lo que termina en la basura, lo que termina en los contenedores de los supermercados, lo que termina en los contenedores de los restaurantes. Hemos perdido a otras dos galletas, y nos hemos quedado con tan sólo cuatro galletas para alimentarnos. Eso no es un uso superlativamente eficiente de los recursos mundiales, sobre todo cuando se piensa en los miles de millones de personas que padecen hambre que ya existen en el mundo.
Después de haber visto los datos, entonces yo tenía que descubrir donde termina la comida. ¿Dónde terminará?. Estamos acostumbrados a ver las cosas en nuestros platos, pero ¿qué pasa con todas las cosas que se pierde en el camino?.
Los supermercados son un lugar fácil para empezar. Este es el resultado de mi afición, que es las inspecciones no oficiales de contenedores. (Risas). Es extraño lo que piensa, pero si podemos confiar en las empresas para que nos digan lo que estan haciendo en la parte trasera de sus tiendas, no tendría que ir a escondidas por la espalda, a abrir contenedores y echar un vistazo a lo que hay en el interior. Pues esto es lo que se puede ver, más o menos, en cada esquina de Gran Bretaña, en Europa o en América del Norte. Esto representa una pérdida colosal de comida, pero lo que descubrí mientras estaba escribiendo mi libro es que esta abundancia evidente de los residuos era en realidad la punta del iceberg. Cuando usted comienza a recorrer la cadena de suministro, se encuentra en la basura comida de verdad y está sucediendo en una escala gigantesca.
¿Pueden levantar la mano quienes tengan una hogaza de pan de molde en su casa?. ¿Quién vive en un hogar donde esa corteza, que se corta en el primer y último extremo de cada barra de pan, no se comen?. Bueno, la mayoría de la gente, no todos, pero sí la mayoría, y esto mismo, me alegro de decirlo, es lo que veo en todo el mundo, y sin embargo, ¿alguien ha visto una tienda de supermercado o un sandwich en cualquier parte del mundo que se sirvan los bocadillos con costras?. (Risas). Yo ciertamente no. Así que seguí pensando, ¿dónde van esas costras?. (Risas). Esta es la respuesta, por desgracia: 13.000 rebanadas de pan fresco que sale de esta fábrica de un sólo día, pan fresco del día. En el mismo año en que visité esta fábrica, fui a Pakistán, donde la gente en 2008 pasaba hambre como resultado de una presión sobre los suministros mundiales de alimentos. Contribuimos a la compresión mediante el depósito en los contenedores de comida aquí en Gran Bretaña y en otras partes del mundo. Tomamos alimentos de los estantes del mercado que dependen de personas que padecen hambre.
Dar un paso al frente, y llegamos a los agricultores, que tiran a veces más de una tercera parte o incluso más de sus cosechas debido a las normas estéticas. Este agricultor, por ejemplo, ha invertido 16.000 libras en espinaca creciente, y no las cosecha, porque había crecido un poco de hierba entre en ella. Las patatas que son estéticamente imperfectas, todas van para cerdos. Chirivías que son demasiado pequeñas para las especificaciones de los supermercados, los tomates en Tenerife, naranjas en Florida, el plátano en Ecuador, donde visité el año pasado, todo se desecha. Esto es un desperdicio de un día de una plantación de plátanos en Ecuador. Todo está descartado, perfectamente comestible, porque tienen la forma o el tamaño incorrecto.
Si lo hacemos con las frutas y hortalizas, ustedes apuestan que también lo podemos hacer con los animales. El hígado, pulmones, cabezas, colas, riñones, testículos, todas estas cosas que tradicionalmente son piezas deliciosas y nutritivas de nuestra gastronomía se pierden. El consumo de los despojos se ha reducido a la mitad en Gran Bretaña y Estados Unidos en los últimos 30 años. Como resultado de ello, con este material se alimenta a los perros en el mejor de los casos, o se incineran. Este hombre, en Kashgar, provincia de Xinjiang, en el oeste de China, está sirviendo su plato nacional. Se llama órganos de oveja. Es delicioso, es nutritivo, y como aprendí cuando fui a Kashgar, simboliza su tabú contra el despilfarro de alimentos. Yo estaba sentado en una cafetería de carretera. Un chef vino a hablar conmigo, cuando había terminado mi plato, y a mitad de la conversación, dejó de hablar y empezó a fruncir el ceño en mi plato. Yo pensé: 'Dios mío, ¿qué he roto del tabú?. ¿Cómo he insultado a mi anfitrión?'. Señaló tres granos de arroz en el fondo de mi plato, y dijo: 'Limpiar'. (Risas). Yo pensé: 'Dios mío, ya sabes, ir por el mundo diciendo a la gente que aprovechen los alimentos. Este hombre me ha goleado en mi propio juego'. (Risas).
Pero me dió fe. Me dio fe de que nosotros, el pueblo, tenemos el poder para poner fin a esta trágica pérdida de recursos si lo consideramos como algo socialmente inaceptable para los residuos de alimentos a una escala colosal, si hacemos ruido al respecto, informamos a las empresas al respecto, decimos a los gobiernos que queremos ver el fin de los residuos de alimentos, tenemos el poder para llevar a cabo ese cambio.
En Europa, del 40 al 60 de las capturas de pecado se devuelvan al mar. En nuestros hogares, hemos perdido el contacto con los alimentos. Este es un experimento que hice con tres lechugas. ¿Quién conserva lechugas en su nevera?. La mayoría de las personas. La de la izquierda se mantiene en un refrigerador durante 10 días. La del medio, en mi mesa de la cocina. No hay mucha diferencia. La de la derecha se trató como las flores cortadas. Es un organismo vivo, una vez cortada se la metió en un vaso de agua, y se mantuvo bien a las dos semanas después de esto.
Algunos restos de comida, como he dicho al principio, son inevitables que surjan, así que la pregunta es, ¿qué se puede hacer con ellos?. Contesté esta pregunta cuando tenía 15 años. De hecho, los seres humanos respondimos esta pregunta hace 6.000 años: Nosotros, domesticamos a los cerdos para convertir los residuos de alimentos de vuelta a los alimentos. Y, sin embargo, en Europa, esta práctica se ha convertido en ilegal desde el año 2001 como consecuencia del brote de fiebre aftosa. Es poco científico. Es innecesario. Si se cocina la comida de los cerdos, al igual que la de los seres humanos, entonces se está en situación de seguridad. También es un gran ahorro de recursos. Por el momento, Europa depende de la importación de millones de toneladas de soja de América del Sur, donde su producción contribuye al calentamiento global, a la deforestación, a la pérdida de la biodiversidad, para alimentar el ganado en Europa. Al mismo tiempo que tiramos millones de toneladas de residuos de alimentos que pueden y deben servir para alimentar ese mismo ganado. Si hiciéramos eso, y se alimenta a los cerdos, podríamos ahorrar esa cantidad de carbono. Si alimentamos nuestros residuos, que es la forma favorita de los gobiernos actuales para deshacerse de los residuos de alimentos, para la digestión anaerobia, que convierte los residuos de alimentos en gas para producir electricidad, ahorraremos unos míseros 448 kilogramos de dióxido de carbono por cada tonelada de residuos. Eso es mucho mejor que darle de comer a los cerdos. Ya los sabíamos durante la guerra. (Risas).
Un rayo de luz: Se ha lanzado a nivel mundial, la búsqueda para hacer frente a los residuos de alimentos. La alimentación de los 5000 es un evento organizado por primera vez en 2009. Dimos de comer a 5.000 personas con toda la comida que de otro modo habría sido en vano. Desde entonces, se ha vuelto a celebrar de nuevo en Londres, está sucediendo a nivel internacional, y en todo el país. Es una forma para que organizaciones se unan para celebrar la comida, aunque lo mejor que se puede hacer con la comida es comerla y disfrutar de ella, y dejar de malmeterla. Por el bien del planeta en que vivimos, por el bien de nuestros hijos, por el bien de todos los otros organismos que comparten el planeta con nosotros, somos un animal terrestre, y dependemos de nuestra tierra para el alimento. Por el momento, estamos destrozando nuestra tierra para cultivar alimentos que nadie consume. Dejen de malmeter los alimentos. Muchas gracias. (Aplausos). (Aplausos).
Tristram Stuart hace sonar la alarma sobre los residuos de alimentos a nivel mundial, pidiendo que cambiemos los sistemas en los que grandes cantidades de productos y otros alimentos terminan en los montones de la basura.
Transcripción del vídeo al castellano (o español):
La tarea de destapar el escándalo mundial de los residuos de alimentos comenzó para mí cuando yo tenía 15 años de edad. Compré algunos cerdos. Yo vivía en Sussex. Y empecé a darles de comer de la manera más tradicional y ecológica. Fui a la cocina de mi escuela, y dije: 'Dame las migajas que mis amigos de la escuela han dejado'. Fui a la panadería local y tomé el pan rancio. Me fui a la verdulería local, y me fui a un agricultor que estaba tirando patatas porque eran de forma o tamaño incorrecto para comercializar en los supermercados. Esto fue genial. Mis cerdos convirtieron los residuos de alimentos en carne deliciosa. Vendí los cerdos a los padres de mis amigos de la escuela, y ello me supuso un buen dinero adicional para mi paga de adolescente.
Pero me di cuenta que la mayoría de la comida que les estaba dando mis cerdos era el ajuste hecho para el consumo humano, y que sólo estaba arañando en la superficie, y en la cadena de suministro de alimentos, en los supermercados, frutería, panadería, en nuestros hogares, en las fábricas y granjas, unas hemorragias de la comida. Los supermercados ni siquiera querían hablar conmigo acerca de la cantidad de comida que estaban perdiendo. Había estado en la parte de atrás. Había visto contenedores llenos de alimentos que se sacan y que luego son transportados a los vertederos, y pensé, seguro que hay algo más sensato que ver como la comida se desperdicia.
Una mañana, cuando daba de comer a mis cerdos, ví algo con aspecto particularmente sabroso secado al sol, era pan con tomate que solía aparecer de vez en cuando. Lo cogí, me senté y comí mi desayuno con mis cerdos. (Risas). Ese fue el primer acto de lo que más tarde aprendí a llamar 'freeganism', en realidad una exposición de la injusticia de los residuos de alimentos y la solución a los mismos, que consiste simplemente en sentarse y comer los alimentos, en lugar de tirarlos a la basura. Eso se convirtió, por así decirlo, en una forma de hacer frente a las grandes empresas en el negocio de desperdiciar comida, y la exposición, sobre todo, al público, que cuando estamos hablando de comida que se tira, no estamos hablando de cosas podridas, no estamos hablando de cosas que están fuera de los límites. Estamos hablando de la buena comida y fresca que se está perdiendo a gran escala.
Con el tiempo, me puse a escribir mi libro, realmente para demostrar la magnitud de este problema a escala mundial. Lo que esto demuestra es un desglose nación por nación del nivel probable de los residuos de alimentos en cada país del mundo. Lamentablemente, los datos empíricos, buenas estadísticas y duras, no existen, y por lo tanto para probar mi punto, en primer lugar, tenía que encontrar alguna manera de descubrir cuánta comida se está desperdiciando. Así que tomé el suministro de alimentos de todos los países y he comparado con lo que en realidad era probable que se consumiera en cada país. Que se basa en encuestas de ingesta de dieta, en los niveles de obesidad, y en una serie de factores que dan una estimación aproximada en cuanto a la cantidad de comida que realmente está siendo consumida por la gente. Esa línea de negro en el centro de la mesa es el nivel probable de consumo con una previsión para ciertos niveles inevitables de residuos. Siempre habrá residuos. No soy tan ingenuo como para creer que podemos vivir en un mundo libre de residuos. Pero esa línea negra muestra lo que una fuente de alimentación debe ser de un país si permiten una dieta buena y estable, segura y nutritiva para todas las personas. Cualquier punto por encima de esa línea, y pronto os daréis cuenta de que eso incluye la mayoría de los países del mundo, representa el excedente innecesario, y es probable que refleje los niveles de residuos en cada país.
Cuando un país se enriquece, se invierte cada vez más para conseguir un superávit mayor en sus tiendas y restaurantes, y como se puede ver, la mayoría de los países de América del Norte y Europa se sitúan entre un 150 y un 200 por ciento de las necesidades nutricionales de la población. Así que un país como Estados Unidos tiene comida dos veces más en los estantes de sus tiendas y sus restaurantes de lo que realmente se requieren para alimentar al pueblo estadounidense.
Pero lo que realmente me llamó la atención, cuando analizan todos estos datos, y son un montón de números, es que se puede ver cómo se estabiliza. Los países rápidamente alcanzan esa marca de 150, y luego se estabilizan, y en realidad no siguen aumentando en la medida de lo que se podría esperar. Así que me decidí a analizar los datos un poco más para ver si eso era cierto o falso. Y esto es lo que ocurrió. Si se incluye no sólo la comida que termina en tiendas y restaurantes, sino también la comida que la gente utiliza para alimentar al ganado: el maíz, la soja, el trigo, que los humanos podían comer, pero que se utiliza para engordar el ganado y producir cantidades crecientes de carne y productos lácteos, lo que encontramos es que los países más ricos tienen entre tres y cuatro veces la cantidad de alimentos que su población necesita para alimentarse. Un país como Estados Unidos tiene cuatro veces la cantidad de alimentos que necesita.
Cuando se habla de la necesidad de aumentar la producción mundial de alimentos para alimentar a los nueve mil millones de personas que se esperan en el planeta para el año 2050, siempre pienso en estos gráficos. El hecho es que tenemos en los países ricos un amortiguador enorme entre nosotros y el hambre. Nunca antes hemos tenido tan enormes excedentes. En muchos sentidos, esto es un gran éxito de la civilización humana, de los excedentes agrícolas que nos propusimos alcanzar hace 12.000 años. Se trata de una historia de éxito. Ha sido una historia de éxito. Pero lo que tenemos que reconocer es que ahora estamos llegando a los límites ecológicos que nuestro planeta puede soportar, y cuando se talan los bosques, ya que estamos todos los días, para crecer más y más comida, cuando extraer agua hasta el agotamiento de las reservas de agua, cuando se consumen combustibles fósiles en la búsqueda de crecer más y más comida, y luego tirar tanto de ella, tenemos que pensar en lo que podemos comenzar a ahorrar.
Y ayer, fui a uno de los supermercados locales que a menudo visitan para inspeccionar, para ver lo que están desperdiciando. He encontrado muy pocos paquetes de galletas entre todas las frutas y verduras y en todo lo que estaba allí. Y yo pensé, bueno esto podría servir como un ejemplo para hoy.
Así que quiero que se imaginen que estas nueve galletas que he encontrado en la basura representan a la oferta mundial de alimentos, ¿de acuerdo?. Empecemos con nueve. Eso es lo que hay en los campos de todo el mundo cada año. La primera galleta se va a perder incluso antes de salir de la granja. Eso es un problema asociado principalmente con el trabajo de desarrollo en la agricultura, si se trata de una falta de infraestructura, la refrigeración, la pasteurización, almacenes de grano, cajas de fruta, incluso básicos, lo que significa que la comida va a la basura antes de que incluso salga de los campos. Las próximas tres galletas son los alimentos que se dedican para alimentar al ganado, con maíz, trigo y soja. Por desgracia, nuestros animales son animales ineficientes, y que a su vez dos tercios de ello se pierde en las heces y el calor, así que hemos perdido esas dos galletas, y sólo hemos mantenido una en carne y productos lácteos. Dos galletas más vamos a tirar directamente a los contenedores de basura. Esto es lo que la mayoría de nosotros pensamos en los residuos de alimentos, lo que termina en la basura, lo que termina en los contenedores de los supermercados, lo que termina en los contenedores de los restaurantes. Hemos perdido a otras dos galletas, y nos hemos quedado con tan sólo cuatro galletas para alimentarnos. Eso no es un uso superlativamente eficiente de los recursos mundiales, sobre todo cuando se piensa en los miles de millones de personas que padecen hambre que ya existen en el mundo.
Después de haber visto los datos, entonces yo tenía que descubrir donde termina la comida. ¿Dónde terminará?. Estamos acostumbrados a ver las cosas en nuestros platos, pero ¿qué pasa con todas las cosas que se pierde en el camino?.
Los supermercados son un lugar fácil para empezar. Este es el resultado de mi afición, que es las inspecciones no oficiales de contenedores. (Risas). Es extraño lo que piensa, pero si podemos confiar en las empresas para que nos digan lo que estan haciendo en la parte trasera de sus tiendas, no tendría que ir a escondidas por la espalda, a abrir contenedores y echar un vistazo a lo que hay en el interior. Pues esto es lo que se puede ver, más o menos, en cada esquina de Gran Bretaña, en Europa o en América del Norte. Esto representa una pérdida colosal de comida, pero lo que descubrí mientras estaba escribiendo mi libro es que esta abundancia evidente de los residuos era en realidad la punta del iceberg. Cuando usted comienza a recorrer la cadena de suministro, se encuentra en la basura comida de verdad y está sucediendo en una escala gigantesca.
¿Pueden levantar la mano quienes tengan una hogaza de pan de molde en su casa?. ¿Quién vive en un hogar donde esa corteza, que se corta en el primer y último extremo de cada barra de pan, no se comen?. Bueno, la mayoría de la gente, no todos, pero sí la mayoría, y esto mismo, me alegro de decirlo, es lo que veo en todo el mundo, y sin embargo, ¿alguien ha visto una tienda de supermercado o un sandwich en cualquier parte del mundo que se sirvan los bocadillos con costras?. (Risas). Yo ciertamente no. Así que seguí pensando, ¿dónde van esas costras?. (Risas). Esta es la respuesta, por desgracia: 13.000 rebanadas de pan fresco que sale de esta fábrica de un sólo día, pan fresco del día. En el mismo año en que visité esta fábrica, fui a Pakistán, donde la gente en 2008 pasaba hambre como resultado de una presión sobre los suministros mundiales de alimentos. Contribuimos a la compresión mediante el depósito en los contenedores de comida aquí en Gran Bretaña y en otras partes del mundo. Tomamos alimentos de los estantes del mercado que dependen de personas que padecen hambre.
Dar un paso al frente, y llegamos a los agricultores, que tiran a veces más de una tercera parte o incluso más de sus cosechas debido a las normas estéticas. Este agricultor, por ejemplo, ha invertido 16.000 libras en espinaca creciente, y no las cosecha, porque había crecido un poco de hierba entre en ella. Las patatas que son estéticamente imperfectas, todas van para cerdos. Chirivías que son demasiado pequeñas para las especificaciones de los supermercados, los tomates en Tenerife, naranjas en Florida, el plátano en Ecuador, donde visité el año pasado, todo se desecha. Esto es un desperdicio de un día de una plantación de plátanos en Ecuador. Todo está descartado, perfectamente comestible, porque tienen la forma o el tamaño incorrecto.
Si lo hacemos con las frutas y hortalizas, ustedes apuestan que también lo podemos hacer con los animales. El hígado, pulmones, cabezas, colas, riñones, testículos, todas estas cosas que tradicionalmente son piezas deliciosas y nutritivas de nuestra gastronomía se pierden. El consumo de los despojos se ha reducido a la mitad en Gran Bretaña y Estados Unidos en los últimos 30 años. Como resultado de ello, con este material se alimenta a los perros en el mejor de los casos, o se incineran. Este hombre, en Kashgar, provincia de Xinjiang, en el oeste de China, está sirviendo su plato nacional. Se llama órganos de oveja. Es delicioso, es nutritivo, y como aprendí cuando fui a Kashgar, simboliza su tabú contra el despilfarro de alimentos. Yo estaba sentado en una cafetería de carretera. Un chef vino a hablar conmigo, cuando había terminado mi plato, y a mitad de la conversación, dejó de hablar y empezó a fruncir el ceño en mi plato. Yo pensé: 'Dios mío, ¿qué he roto del tabú?. ¿Cómo he insultado a mi anfitrión?'. Señaló tres granos de arroz en el fondo de mi plato, y dijo: 'Limpiar'. (Risas). Yo pensé: 'Dios mío, ya sabes, ir por el mundo diciendo a la gente que aprovechen los alimentos. Este hombre me ha goleado en mi propio juego'. (Risas).
Pero me dió fe. Me dio fe de que nosotros, el pueblo, tenemos el poder para poner fin a esta trágica pérdida de recursos si lo consideramos como algo socialmente inaceptable para los residuos de alimentos a una escala colosal, si hacemos ruido al respecto, informamos a las empresas al respecto, decimos a los gobiernos que queremos ver el fin de los residuos de alimentos, tenemos el poder para llevar a cabo ese cambio.
En Europa, del 40 al 60 de las capturas de pecado se devuelvan al mar. En nuestros hogares, hemos perdido el contacto con los alimentos. Este es un experimento que hice con tres lechugas. ¿Quién conserva lechugas en su nevera?. La mayoría de las personas. La de la izquierda se mantiene en un refrigerador durante 10 días. La del medio, en mi mesa de la cocina. No hay mucha diferencia. La de la derecha se trató como las flores cortadas. Es un organismo vivo, una vez cortada se la metió en un vaso de agua, y se mantuvo bien a las dos semanas después de esto.
Algunos restos de comida, como he dicho al principio, son inevitables que surjan, así que la pregunta es, ¿qué se puede hacer con ellos?. Contesté esta pregunta cuando tenía 15 años. De hecho, los seres humanos respondimos esta pregunta hace 6.000 años: Nosotros, domesticamos a los cerdos para convertir los residuos de alimentos de vuelta a los alimentos. Y, sin embargo, en Europa, esta práctica se ha convertido en ilegal desde el año 2001 como consecuencia del brote de fiebre aftosa. Es poco científico. Es innecesario. Si se cocina la comida de los cerdos, al igual que la de los seres humanos, entonces se está en situación de seguridad. También es un gran ahorro de recursos. Por el momento, Europa depende de la importación de millones de toneladas de soja de América del Sur, donde su producción contribuye al calentamiento global, a la deforestación, a la pérdida de la biodiversidad, para alimentar el ganado en Europa. Al mismo tiempo que tiramos millones de toneladas de residuos de alimentos que pueden y deben servir para alimentar ese mismo ganado. Si hiciéramos eso, y se alimenta a los cerdos, podríamos ahorrar esa cantidad de carbono. Si alimentamos nuestros residuos, que es la forma favorita de los gobiernos actuales para deshacerse de los residuos de alimentos, para la digestión anaerobia, que convierte los residuos de alimentos en gas para producir electricidad, ahorraremos unos míseros 448 kilogramos de dióxido de carbono por cada tonelada de residuos. Eso es mucho mejor que darle de comer a los cerdos. Ya los sabíamos durante la guerra. (Risas).
Un rayo de luz: Se ha lanzado a nivel mundial, la búsqueda para hacer frente a los residuos de alimentos. La alimentación de los 5000 es un evento organizado por primera vez en 2009. Dimos de comer a 5.000 personas con toda la comida que de otro modo habría sido en vano. Desde entonces, se ha vuelto a celebrar de nuevo en Londres, está sucediendo a nivel internacional, y en todo el país. Es una forma para que organizaciones se unan para celebrar la comida, aunque lo mejor que se puede hacer con la comida es comerla y disfrutar de ella, y dejar de malmeterla. Por el bien del planeta en que vivimos, por el bien de nuestros hijos, por el bien de todos los otros organismos que comparten el planeta con nosotros, somos un animal terrestre, y dependemos de nuestra tierra para el alimento. Por el momento, estamos destrozando nuestra tierra para cultivar alimentos que nadie consume. Dejen de malmeter los alimentos. Muchas gracias. (Aplausos). (Aplausos).
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miércoles, 5 de septiembre de 2012
PDF gratuito con recetas para aprovechar las sobras
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¿A quién no le ha sobrado alguna vez restos de comida o cuántas veces nos hemos descuidado de la caducidad de algunos alimentos?.
El Departamento de Desarrollo Sostenible de Guipuzcoa junto a la Mancomunidad de San Marcos en el año 2008, con la colaboración de cocineros de prestigio (Martín Berasategui, Mikel Santamaría,...), publicó un documento en pdf titulado 'Para no dejar ni las migas' con el objetivo de aportar ideas para despilfarrar menos, planificar mejor y aprovechar las sobras en la cocina con la ayuda de 20 recetas.
En ese recetario es posible encontrar recetas prácticas y sencillas con las que evitar el tirar comida o que se malmetan los alimentos. Es un punto de inicio desde el que se ofrecen ideas para empezar a poner en práctica viejas costumbres que hasta hace no mucho eran el pan de cada día.
Muchos platos de la cocina tradicional nacieron de sobras de menús cocinados con anterioridad y del sentido común que aconsejaba aprovechar los alimentos. En estos momentos de mayor conciencia ecológica, o bien por la dureza de la crisis económica, los trucos y las prácticas de nuestros antepasados son muy bienvenidos.
En este libro, además de las recetas mencionadas, es posible encontrar tres interesantes capítulos con sugerencias relativas a:
Merece la pena tener en cuenta estas ideas y recuperar el espíritu de buenas prácticas, frugalidad y seguir las estaciones de nuestras abuelas.
Las recetas para no dejar ni las migas son:
Descargar libro gratuito en pdf: 'Para no dejar ni las migas'
¿A quién no le ha sobrado alguna vez restos de comida o cuántas veces nos hemos descuidado de la caducidad de algunos alimentos?.
El Departamento de Desarrollo Sostenible de Guipuzcoa junto a la Mancomunidad de San Marcos en el año 2008, con la colaboración de cocineros de prestigio (Martín Berasategui, Mikel Santamaría,...), publicó un documento en pdf titulado 'Para no dejar ni las migas' con el objetivo de aportar ideas para despilfarrar menos, planificar mejor y aprovechar las sobras en la cocina con la ayuda de 20 recetas.
En ese recetario es posible encontrar recetas prácticas y sencillas con las que evitar el tirar comida o que se malmetan los alimentos. Es un punto de inicio desde el que se ofrecen ideas para empezar a poner en práctica viejas costumbres que hasta hace no mucho eran el pan de cada día.
Muchos platos de la cocina tradicional nacieron de sobras de menús cocinados con anterioridad y del sentido común que aconsejaba aprovechar los alimentos. En estos momentos de mayor conciencia ecológica, o bien por la dureza de la crisis económica, los trucos y las prácticas de nuestros antepasados son muy bienvenidos.
En este libro, además de las recetas mencionadas, es posible encontrar tres interesantes capítulos con sugerencias relativas a:
- Prevenir desde la compra.
- Abriendo el frigorífico. ¡11 sorpresas!
- Reutilizando sobras para hacer ingredientes (migas, pan rallado, pan tostado,...).
Merece la pena tener en cuenta estas ideas y recuperar el espíritu de buenas prácticas, frugalidad y seguir las estaciones de nuestras abuelas.
Las recetas para no dejar ni las migas son:
- Txalupa: calabacines rellenos.
- Puding de verdura.
- Tallarines con chipirones.
- Crema de alubias de Tolosa.
- Croquetas de bacalao y espinacas.
- Crema de marisco.
- Tartaleta de champiñones gratinados con queso.
- Sopa cremosa de lentejas.
- Pimientos rellenos de zancarrón.
- Bola de carne picante.
- Ensaladilla de pechuga de pollo.
- Empanadillas de pescado.
- Pastel de bacalao.
- Revuelto de anchoas y piquillos.
- Lomos de sardinas con gazpacho doble y pan.
- Milhojas de bacalao tibio.
- Huevos a la flamenca.
- Mermelada de melocotón.
- Torrija de melón en sopa de pieles de melocotón.
- Calabaza con su jugo, miel, queos fresco y pan.
Descargar libro gratuito en pdf: 'Para no dejar ni las migas'
martes, 28 de agosto de 2012
Lecciones de innovación y creatividad de Ferran Adriá desde El Bulli
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1. Humildad
Es interesante ver cómo en algunos de los cursos que se organizaron en El Bulli, para poder conseguir ingresos cuando tuvieron problemas económicos, Adriá afirma que uno de los mayores beneficios que encontraron en estos cursos fue lo que pudieron aprender de sus alumnos, tanto cocineros profesionales como amateurs. Fundamental en estos momentos es no sólo partir de una posición de humildad, sino también saber en qué aspectos esas personas que asistían a esos cursos podían ayudar en la creación. Adriá comenta cómo ofrecía platos preparados por El Bulli y pedía a los alumnos que explicaran qué les sugería.
2. Cuestionamiento permanente
Dos de las mejores herramientas existentes para desarrollar procesos de innovación son estas dos preguntas: ¿Por qué?. ¿Y si...? La primera supone una puesta a prueba de la realidad, rechazar lo tradicional como elemento de parálisis. Un ejemplo es el caso de la crema inglesa, un tipo de crema que se conocía desde hacía cientos de años pero que en El Bulli se preguntaron ¿y si tratamos de hacer crema inglesa montada?. Fue un cambio sorprendente a raíz de una pregunta que ponía en cuestión siglos de usos y maneras de hacer una determinada cosa.
3. Salir de la zona de confort
Junto con el cuestionamiento de la tradición es fundamental esa salida personal de la zona de confort. Todas las innovaciones de El Bulli suponen una 'complicación personal', una puesta en duda de la propia capacidad y un esfuerzo personal por ir 'un poco más allá'. Resulta sorprendente cómo por El Bulli han pasado chefs que ahora dirigen restaurantes considerados entre los mejores del mundo. Creo que tiene mucho que ver con este esfuerzo permanente, que obligaba a idear, al esfuerzo y al cuestionamiento constante.
4. Redefinición de conceptos
O relativización de algunos de ellos. Desde la deconstrucción, que supone un posicionamiento casi filosófico frente al plato, hasta la relativización de los conceptos salado y dulce, se juega con todo lo que antes era inmutable. Las salsas dejan de ser salsas para ser sopas, y las sopas dejan de ser sopas para ser salsas. Además los utensilios se descontextualizan y ya no hay copas, tazas, platos o cubiertos para un solo uso. La imaginación es el límite.
5. El juego como herramienta de gestión
El juego forma parte del día a día, se prueban cosas, se idean desde la imaginación, desde influencias externas o internas, y se ve hasta dónde llevan. Si no sirven no pasa nada, y se sigue jugando.
6. El error como parte de la gestión
Al jugar se asume que hay ideas que no llevan a ninguna parte. No es tiempo perdido, pueden salir nuevas ideas o ayudarnos a encontrar nuevos hilos de reflexión. O simplemente aprendemos a como no hacer las cosas.
7. Tirar del hilo
Una idea no termina en sí misma, tiene ramificaciones que hay que recorrer. Cuando se crea un plato nuevo, éste ha nacido de procesos de creación a veces complejos, que tienen en ese proceso reflexiones que vienen de otros platos o incluso de ideas/juegos que no hicieron nacer en un principio ningún plato nuevo.
8. Salir del foco
O lo que es lo mismo, hibridar. Recibir influencias de los lugares más insospechados. Mezclar la química, la física, la música, la filosofía, la pintura... con el proceso creador de platos. Así surgen ideas como las de utilizar el nitrógeno líquido, la deconstrucción, el aire... Todo sirve a la hora de crear.
9. Cuestionarse los procesos
No sólo se cuestionan los conceptos, también los procesos de creación e incluso el servicio a las mesas. Se concibe todo como una gran representación en la que todo es importante, en la que los comensales asisten a una función sorprendente y en la que hasta el orden del servicio puede sufrir cambios.
10. Introducción total de los sentidos
El gusto, la vista y el olfato son los sentidos tradicionales de la cocina, pero ¿y el tacto y el oído?. ¿Y qué pasa con la combinación de ellos?. No sólo en el momento del disfrute, sino también como origen de otros platos. Cuando se crean los platos de aire se utilizan sentidos tradicionales (el olfato) pero se busca un 'más allá', una salida de la zona de confort y de foco. Los resultados son sorprendentes y en cierto modo rompen los límites de lo culinario. Además se introduce una especie de sentidos de segundo nivel como la ironía o el humor en los platos.
11. Ausencia de límites
Nada está inventado y todo es cuestionable, como ya he dicho, pero utilizar esto como guía de la creación diaria es sorprendente y absolutamente novedoso. Nadie tiene la verdad absoluta, ni siquiera ellos en El Bulli, por lo que hemos de ser capaces de ir más allá de lo meramente culinario para encontrar nuevos caminos.
12. Ambición
Pretendían crear una nueva cocina, cambiar el modelo de restauración. Es fundamental ser ambiciosos si queremos conseguir algo grande, si queremos acceder a modelos nuevos que nos muestren océanos azules en nuestro sector.
13. Racionalización
Nada se hace porque sí, todo tiene un proceso de racionalización y de análisis previo. Un plato puede ser muy bueno pero no ser compatible con el proceso de servicio en mesa que se está desarrollando. Todo es medido y todo tiene un porqué.
Es sorprendente la cantidad de platos, ideas, principios e innovaciones que ha sido capaz de generar El Bulli. La genialidad a veces no se da en grandes empresas, la transformación no llega en ocasiones de las grandes urbes. Una pequeña empresa en un pequeño pueblo ha sido capaz de cambiar la cara de la cocina mundial para siempre.
1. Humildad
Es interesante ver cómo en algunos de los cursos que se organizaron en El Bulli, para poder conseguir ingresos cuando tuvieron problemas económicos, Adriá afirma que uno de los mayores beneficios que encontraron en estos cursos fue lo que pudieron aprender de sus alumnos, tanto cocineros profesionales como amateurs. Fundamental en estos momentos es no sólo partir de una posición de humildad, sino también saber en qué aspectos esas personas que asistían a esos cursos podían ayudar en la creación. Adriá comenta cómo ofrecía platos preparados por El Bulli y pedía a los alumnos que explicaran qué les sugería.
2. Cuestionamiento permanente
Dos de las mejores herramientas existentes para desarrollar procesos de innovación son estas dos preguntas: ¿Por qué?. ¿Y si...? La primera supone una puesta a prueba de la realidad, rechazar lo tradicional como elemento de parálisis. Un ejemplo es el caso de la crema inglesa, un tipo de crema que se conocía desde hacía cientos de años pero que en El Bulli se preguntaron ¿y si tratamos de hacer crema inglesa montada?. Fue un cambio sorprendente a raíz de una pregunta que ponía en cuestión siglos de usos y maneras de hacer una determinada cosa.
3. Salir de la zona de confort
Junto con el cuestionamiento de la tradición es fundamental esa salida personal de la zona de confort. Todas las innovaciones de El Bulli suponen una 'complicación personal', una puesta en duda de la propia capacidad y un esfuerzo personal por ir 'un poco más allá'. Resulta sorprendente cómo por El Bulli han pasado chefs que ahora dirigen restaurantes considerados entre los mejores del mundo. Creo que tiene mucho que ver con este esfuerzo permanente, que obligaba a idear, al esfuerzo y al cuestionamiento constante.
4. Redefinición de conceptos
O relativización de algunos de ellos. Desde la deconstrucción, que supone un posicionamiento casi filosófico frente al plato, hasta la relativización de los conceptos salado y dulce, se juega con todo lo que antes era inmutable. Las salsas dejan de ser salsas para ser sopas, y las sopas dejan de ser sopas para ser salsas. Además los utensilios se descontextualizan y ya no hay copas, tazas, platos o cubiertos para un solo uso. La imaginación es el límite.
5. El juego como herramienta de gestión
El juego forma parte del día a día, se prueban cosas, se idean desde la imaginación, desde influencias externas o internas, y se ve hasta dónde llevan. Si no sirven no pasa nada, y se sigue jugando.
6. El error como parte de la gestión
Al jugar se asume que hay ideas que no llevan a ninguna parte. No es tiempo perdido, pueden salir nuevas ideas o ayudarnos a encontrar nuevos hilos de reflexión. O simplemente aprendemos a como no hacer las cosas.
7. Tirar del hilo
Una idea no termina en sí misma, tiene ramificaciones que hay que recorrer. Cuando se crea un plato nuevo, éste ha nacido de procesos de creación a veces complejos, que tienen en ese proceso reflexiones que vienen de otros platos o incluso de ideas/juegos que no hicieron nacer en un principio ningún plato nuevo.
8. Salir del foco
O lo que es lo mismo, hibridar. Recibir influencias de los lugares más insospechados. Mezclar la química, la física, la música, la filosofía, la pintura... con el proceso creador de platos. Así surgen ideas como las de utilizar el nitrógeno líquido, la deconstrucción, el aire... Todo sirve a la hora de crear.
9. Cuestionarse los procesos
No sólo se cuestionan los conceptos, también los procesos de creación e incluso el servicio a las mesas. Se concibe todo como una gran representación en la que todo es importante, en la que los comensales asisten a una función sorprendente y en la que hasta el orden del servicio puede sufrir cambios.
10. Introducción total de los sentidos
El gusto, la vista y el olfato son los sentidos tradicionales de la cocina, pero ¿y el tacto y el oído?. ¿Y qué pasa con la combinación de ellos?. No sólo en el momento del disfrute, sino también como origen de otros platos. Cuando se crean los platos de aire se utilizan sentidos tradicionales (el olfato) pero se busca un 'más allá', una salida de la zona de confort y de foco. Los resultados son sorprendentes y en cierto modo rompen los límites de lo culinario. Además se introduce una especie de sentidos de segundo nivel como la ironía o el humor en los platos.
11. Ausencia de límites
Nada está inventado y todo es cuestionable, como ya he dicho, pero utilizar esto como guía de la creación diaria es sorprendente y absolutamente novedoso. Nadie tiene la verdad absoluta, ni siquiera ellos en El Bulli, por lo que hemos de ser capaces de ir más allá de lo meramente culinario para encontrar nuevos caminos.
12. Ambición
Pretendían crear una nueva cocina, cambiar el modelo de restauración. Es fundamental ser ambiciosos si queremos conseguir algo grande, si queremos acceder a modelos nuevos que nos muestren océanos azules en nuestro sector.
13. Racionalización
Nada se hace porque sí, todo tiene un proceso de racionalización y de análisis previo. Un plato puede ser muy bueno pero no ser compatible con el proceso de servicio en mesa que se está desarrollando. Todo es medido y todo tiene un porqué.
Es sorprendente la cantidad de platos, ideas, principios e innovaciones que ha sido capaz de generar El Bulli. La genialidad a veces no se da en grandes empresas, la transformación no llega en ocasiones de las grandes urbes. Una pequeña empresa en un pequeño pueblo ha sido capaz de cambiar la cara de la cocina mundial para siempre.
sábado, 4 de agosto de 2012
El aceituning
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El aceituning es un nuevo concepto culinario que consiste en enriquecer las aceitunas envasadas que puedes encontrar en cualquier establecimiento, mediante originales aliños, mezclando ingredientes que van desde los más clásicos como las alcaparras, el queso o el pimiento, hasta los más modernos y atrevidos como el jengibre, la salsa de soja o el wasabi. La imaginación no tiene límites, el único límite es la creatividad y querer experimentar sensaciones nuevas.
Hace 15 años no existía el aceituning, pero durante los más de seis años de empresario en el Café-Bar La Tapa, nuestra preocupación por la atención a los clientes nos descubrió la importancia de acompañar gratuitamente las consumiciones de nuestros clientes con un pequeño aperitivo. Además de longaniza, tortilla de patata, huevo duro, jamón, croquetas, mejillones... una gran variedad de olivas constituían un ingrediente cotidiano al lado de los vinos, y otras consumiciones, de los clientes.
Las aceitunas (u olivas) de mesa son un aperitivo de toda la vida y una delicia por sí mismas. Además, son ideales para combinar con cualquier tipo de ingrediente, porque en su sabor encontramos los cuatros básicos: amargo, dulce, salado y ácido.
1. Porque forman parte de la 'Dieta Mediterránea'. La aceituna de mesa es un componente básico de la dieta mediterránea recientemente declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Es una dieta que tiene como base los productos vegetales, pan y otros cereales, el aceite de oliva como grasa principal y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.
2. Por su gran variedad. Hay cientos de formas de disfrutar de las aceitunas: enteras, deshuesadas, con orégano, ajo, jengibre, tomillo, jamón, anchoa...
3. Por su versatilidad. Gracias a que la aceituna de mesa tiene la particularidad de reunir los cuatro sabores básicos, por eso es tan polivalente y combina con tantos aliños distintos.
4. Por su carácter típicamente español. Las aceitunas son divertidas, ideales para tapear y perfectas para disfrutar a cualquier hora del día. España es el principal productor y exportador de aceitunas de mesa del mundo.
5. Porque hacen amigos. Sacar unas aceitunas a los amigos es una forma segura de quedar bien con ellos, ya que le gustan a todo el mundo y todos las disfrutan.
6. Por su composición nutricional. En contra de lo que se cree, el valor calórico de las aceitunas gira en torno a las 150 kilocalorías por cada 100 gramos, frente a las 450-550 kilocalorías de otros snacks o aperitivos.
7. Porque gustan. La séptima y última razón es un resumen de las seis anteriores. Una razón sencilla y que explica perfectamente por qué millones de personas en todo el mundo son fans de las aceitunas.
En el libro '¡Practica el aceituning!' se presenta una selección de Aliños de Autor, con 57 deliciosas y originales propuestas realizadas por 19 reconocidos chefs que, utilizando aliños autóctonos de cada región española, ofrecen ideas para explotar las aceitunas al máximo y sacarles todo su partido. Se encontrarán todo tipo de posibilidades: picantes, atrevidas, elegantes, dulces... todas muy sencillas de hacer y con ingredientes fáciles de encontrar.
El aceituning es un nuevo concepto culinario que consiste en enriquecer las aceitunas envasadas que puedes encontrar en cualquier establecimiento, mediante originales aliños, mezclando ingredientes que van desde los más clásicos como las alcaparras, el queso o el pimiento, hasta los más modernos y atrevidos como el jengibre, la salsa de soja o el wasabi. La imaginación no tiene límites, el único límite es la creatividad y querer experimentar sensaciones nuevas.
Hace 15 años no existía el aceituning, pero durante los más de seis años de empresario en el Café-Bar La Tapa, nuestra preocupación por la atención a los clientes nos descubrió la importancia de acompañar gratuitamente las consumiciones de nuestros clientes con un pequeño aperitivo. Además de longaniza, tortilla de patata, huevo duro, jamón, croquetas, mejillones... una gran variedad de olivas constituían un ingrediente cotidiano al lado de los vinos, y otras consumiciones, de los clientes.
Las aceitunas (u olivas) de mesa son un aperitivo de toda la vida y una delicia por sí mismas. Además, son ideales para combinar con cualquier tipo de ingrediente, porque en su sabor encontramos los cuatros básicos: amargo, dulce, salado y ácido.
Razones para tapear con olivas
1. Porque forman parte de la 'Dieta Mediterránea'. La aceituna de mesa es un componente básico de la dieta mediterránea recientemente declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Es una dieta que tiene como base los productos vegetales, pan y otros cereales, el aceite de oliva como grasa principal y el consumo regular de vino en cantidades moderadas.
2. Por su gran variedad. Hay cientos de formas de disfrutar de las aceitunas: enteras, deshuesadas, con orégano, ajo, jengibre, tomillo, jamón, anchoa...
3. Por su versatilidad. Gracias a que la aceituna de mesa tiene la particularidad de reunir los cuatro sabores básicos, por eso es tan polivalente y combina con tantos aliños distintos.
4. Por su carácter típicamente español. Las aceitunas son divertidas, ideales para tapear y perfectas para disfrutar a cualquier hora del día. España es el principal productor y exportador de aceitunas de mesa del mundo.
5. Porque hacen amigos. Sacar unas aceitunas a los amigos es una forma segura de quedar bien con ellos, ya que le gustan a todo el mundo y todos las disfrutan.
6. Por su composición nutricional. En contra de lo que se cree, el valor calórico de las aceitunas gira en torno a las 150 kilocalorías por cada 100 gramos, frente a las 450-550 kilocalorías de otros snacks o aperitivos.
7. Porque gustan. La séptima y última razón es un resumen de las seis anteriores. Una razón sencilla y que explica perfectamente por qué millones de personas en todo el mundo son fans de las aceitunas.
En el libro '¡Practica el aceituning!' se presenta una selección de Aliños de Autor, con 57 deliciosas y originales propuestas realizadas por 19 reconocidos chefs que, utilizando aliños autóctonos de cada región española, ofrecen ideas para explotar las aceitunas al máximo y sacarles todo su partido. Se encontrarán todo tipo de posibilidades: picantes, atrevidas, elegantes, dulces... todas muy sencillas de hacer y con ingredientes fáciles de encontrar.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Slow Food: Por una alimentación ecológica y a nuestro alcance
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El italiano Carlos Petrini, en 1986, funda en Bra la asociación eco-gastronómica Slow Food, motivado por contrarrestar la fast food y la fast life, e intentar impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras opciones alimentarias. Constituye un movimiento que defiende la cocina de proximidad, se trata de una tendencia global al tiempo que antiglobalizadora, rescatando platos e ingredientes en peligro de extinción. Hablando de una forma poética, es como un intento de devolver a la vida y a la comida su parte más humana.
Hoy, cuenta con más de 100.000 miembros en todo el mundo, fomentando una nueva lógica de producción alimentaria, y desarrollan programas de educación alimentaria y actuaciones a favor de la biodiversidad.
Slow Food considera que el placer que nos procuran bebidas y alimentos de excelencia ha de combinarse con los esfuerzos por salvar las innumerables variedades tradicionales de cereales, legumbres y frutas; las razas animales y productos alimentarios que corren riesgo de desaparición por la imposición de una alimentación sometida por la comodidad y las industrias del sector agrícola. Quiere dar la debida importancia al placer vinculado al alimento, aprendiendo a disfrutar de la diversidad de las recetas y de los sabores, a reconocer la variedad de los lugares de producción y de los artificios, a respetar el ritmo de las estaciones y del convite. Trata de proteger nuestro inestimable patrimonio gastronómico a través de los proyectos de Arca del Gusto y de Baluartes (puestos en marcha por la Fundación Slow Food para la Biodiversidad), y también de Terra Madre.
Sostiene la necesidad de la educación del gusto como mejor defensa contra la calidad mediocre y los fraudes y como vía maestra contra la 'macdonaldización' de nuestras comidas; actúa en pro de la cocina local, de las producciones tradicionales, de las especies vegetales y animales en peligro de extinción; fomenta un nuevo modelo de agricultura, menos intensivo y más limpio, fundado en los conocimientos y el 'saber hacer' de las comunidades locales, el único capaz de ofrecer perspectivas de desarrollo incluso a las regiones más pobres del planeta.
Para ello, Slow Food se compromete en la salvaguardia de los alimentos, de las materias primas, de las técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales consolidados en el tiempo; en a defensa de la biodiversidad de las especies cultivadas y salvajes; en la protección de locales gastronómicos y de convivencia que, por su valor histórico, artístico o social, forman parte del patrimonio de la cultura material.
Carlo Petrini es el impulsor del manifiesto Km 0 que quiere servir para concienciar a la gente de que antes de comprar productos que vienen de países remotos hay que procurarse ingredientes de los lugares más cercanos o, cuanto menos, buscar los productos de temporada, adaptando así nuestra vida y nuestra cocina al paso de las estaciones del año. No obstante, muchos son los chefs y consumidores que se identifican con esta nueva 'forma de vida' sin que necesariamente hayan firmado ningún manifiesto. Comparten la filosofía de potenciar la producción de los alimentos excepcionales de cada región, de conservar el trabajo de los productores, artesanos y distribuidores locales.
En la página web de Slow Food España, por ejemplo, se pueden ver la lista completa de los cocineros adheridos a este manifiesto y las bases para poder estar en el club, entre las que hay que resaltar que el restaurante deberá tener en su carta un mínimo de cinco platos Km 0. Esto es, que un 40% de los ingredientes, incluyendo el principal, sean locales: lo que implica que el restaurante los compre directamente a productores localizados a menos de 100 kilómetros, o que un 60% de los ingredientes sean lo más cercanos posible, y que los que no lo sean tengan certificación ecológica. En el caso de pescados, las bases exigen priorizar siempre lo obtenido de forma sostenible y por barcos de bajura y lo vendido en las lonjas más cercanas a los restaurantes. Además, se establece como criterio general evitar alimentos obtenidos a partir de transgénicos.
Algunos expertos gastronómicos ven este documento con recelo y afirman que la mayoría de la llamada cocina de proximidad es ficticia, es una estrategia de marketing. Para ellos el mensaje es bonito, pero impracticable. Consideran que es imposible cocinar con solo lo que encuentra a 100 kilómetros a la redonda, y que un cocinero debe contar con una despensa sin cortapisas, buscando lo mejor de cada región y practicando una cocina sensata. Califican los parámetros de Km 0 de reduccionistas e intransigentes. Por su lado, los defensores del Slow Food recuerdan que las ideas que están en el origen de Slow Food no son en absoluto radicales, todo lo contrario. Se trata de aplicar el sentido común en nuestras compras y en la confección de nuestras comidas. Quizás por ello, es cierto que los principales ejemplos de cocina de proximidad, de momento, son más rurales que urbanos.
Otros argumentos a favor de este movimiento se fundamentan en que es una forma de mantener viva la tierra y sus tradiciones y una manera de adquirir productos naturales sin intermediarios, con trato directo y precios justos con cada productor. La ventaja es que los clientes de los restaurantes redescubren 'platos de siempre' rescatados con la cocina de la zona y donde los ingredientes se sabe de dónde vienen; la desventaja, que las cartas se limitan en la variedad de alimentos si se comparan con la de un restaurante normal.
Slow Food ha creado la Universidad de Ciencias Gastronómicas para ofrecer un programa universitario multifacético sobre la ciencia y la cultura de la alimentación. La UNISG es para Slow Food un medio suplementario de reunir la innovación y la investigación de los sectores universitarios y científicos, con los sabores tradicionales de las granjas y de los productores alimentarios, a fin de contribuir al nacimiento de una nueva generación de productores alimentarios por todo el mundo.
Slow Food organiza ferias, mercados y muestras de amplitud local e internacional, a fin de exponer productos de excelencia gastronómica y ofrecer a los consumidores responsables la oportunidad de contactar con los productores. También apoya circuitos de distribución alternativos como los mercados de productores, proyectos agrícolas con el apoyo de la comunidad o asociaciones de compradores, que contribuyen a disminuir la distancia entre productores y coproductores. Sus acontecimientos más destacados son el Salone del Gusto, Cheese, Slow Fish, Aux Origines du Goût y A Taste of Slow.
Las estructuras locales reciben el nombre de Convivium y es a través de estos grupos locales como mejor se expresa su cultura de convivencia. Actualmente existen más de 850 convivia en todo el mundo, de Dublín a Dehli, de Nairobi a Nagoya. Los convivia son la columna vertebral de Slow Food, y existen gracias a la labor incesante de sus socios, que consagran su tiempo y su energía a la realización de los ideales de Slow Food.
Artículo publicado en 'Economía más Social' -->

El italiano Carlos Petrini, en 1986, funda en Bra la asociación eco-gastronómica Slow Food, motivado por contrarrestar la fast food y la fast life, e intentar impedir la desaparición de las tradiciones gastronómicas locales y combatir la falta de interés general por la nutrición, por los orígenes, los sabores y las consecuencias de nuestras opciones alimentarias. Constituye un movimiento que defiende la cocina de proximidad, se trata de una tendencia global al tiempo que antiglobalizadora, rescatando platos e ingredientes en peligro de extinción. Hablando de una forma poética, es como un intento de devolver a la vida y a la comida su parte más humana.
Hoy, cuenta con más de 100.000 miembros en todo el mundo, fomentando una nueva lógica de producción alimentaria, y desarrollan programas de educación alimentaria y actuaciones a favor de la biodiversidad.
Slow Food considera que el placer que nos procuran bebidas y alimentos de excelencia ha de combinarse con los esfuerzos por salvar las innumerables variedades tradicionales de cereales, legumbres y frutas; las razas animales y productos alimentarios que corren riesgo de desaparición por la imposición de una alimentación sometida por la comodidad y las industrias del sector agrícola. Quiere dar la debida importancia al placer vinculado al alimento, aprendiendo a disfrutar de la diversidad de las recetas y de los sabores, a reconocer la variedad de los lugares de producción y de los artificios, a respetar el ritmo de las estaciones y del convite. Trata de proteger nuestro inestimable patrimonio gastronómico a través de los proyectos de Arca del Gusto y de Baluartes (puestos en marcha por la Fundación Slow Food para la Biodiversidad), y también de Terra Madre.
Sostiene la necesidad de la educación del gusto como mejor defensa contra la calidad mediocre y los fraudes y como vía maestra contra la 'macdonaldización' de nuestras comidas; actúa en pro de la cocina local, de las producciones tradicionales, de las especies vegetales y animales en peligro de extinción; fomenta un nuevo modelo de agricultura, menos intensivo y más limpio, fundado en los conocimientos y el 'saber hacer' de las comunidades locales, el único capaz de ofrecer perspectivas de desarrollo incluso a las regiones más pobres del planeta.
Para ello, Slow Food se compromete en la salvaguardia de los alimentos, de las materias primas, de las técnicas de cultivo y de transformación heredadas por los usos locales consolidados en el tiempo; en a defensa de la biodiversidad de las especies cultivadas y salvajes; en la protección de locales gastronómicos y de convivencia que, por su valor histórico, artístico o social, forman parte del patrimonio de la cultura material.
Carlo Petrini es el impulsor del manifiesto Km 0 que quiere servir para concienciar a la gente de que antes de comprar productos que vienen de países remotos hay que procurarse ingredientes de los lugares más cercanos o, cuanto menos, buscar los productos de temporada, adaptando así nuestra vida y nuestra cocina al paso de las estaciones del año. No obstante, muchos son los chefs y consumidores que se identifican con esta nueva 'forma de vida' sin que necesariamente hayan firmado ningún manifiesto. Comparten la filosofía de potenciar la producción de los alimentos excepcionales de cada región, de conservar el trabajo de los productores, artesanos y distribuidores locales.
En la página web de Slow Food España, por ejemplo, se pueden ver la lista completa de los cocineros adheridos a este manifiesto y las bases para poder estar en el club, entre las que hay que resaltar que el restaurante deberá tener en su carta un mínimo de cinco platos Km 0. Esto es, que un 40% de los ingredientes, incluyendo el principal, sean locales: lo que implica que el restaurante los compre directamente a productores localizados a menos de 100 kilómetros, o que un 60% de los ingredientes sean lo más cercanos posible, y que los que no lo sean tengan certificación ecológica. En el caso de pescados, las bases exigen priorizar siempre lo obtenido de forma sostenible y por barcos de bajura y lo vendido en las lonjas más cercanas a los restaurantes. Además, se establece como criterio general evitar alimentos obtenidos a partir de transgénicos.
Algunos expertos gastronómicos ven este documento con recelo y afirman que la mayoría de la llamada cocina de proximidad es ficticia, es una estrategia de marketing. Para ellos el mensaje es bonito, pero impracticable. Consideran que es imposible cocinar con solo lo que encuentra a 100 kilómetros a la redonda, y que un cocinero debe contar con una despensa sin cortapisas, buscando lo mejor de cada región y practicando una cocina sensata. Califican los parámetros de Km 0 de reduccionistas e intransigentes. Por su lado, los defensores del Slow Food recuerdan que las ideas que están en el origen de Slow Food no son en absoluto radicales, todo lo contrario. Se trata de aplicar el sentido común en nuestras compras y en la confección de nuestras comidas. Quizás por ello, es cierto que los principales ejemplos de cocina de proximidad, de momento, son más rurales que urbanos.
Otros argumentos a favor de este movimiento se fundamentan en que es una forma de mantener viva la tierra y sus tradiciones y una manera de adquirir productos naturales sin intermediarios, con trato directo y precios justos con cada productor. La ventaja es que los clientes de los restaurantes redescubren 'platos de siempre' rescatados con la cocina de la zona y donde los ingredientes se sabe de dónde vienen; la desventaja, que las cartas se limitan en la variedad de alimentos si se comparan con la de un restaurante normal.
Slow Food ha creado la Universidad de Ciencias Gastronómicas para ofrecer un programa universitario multifacético sobre la ciencia y la cultura de la alimentación. La UNISG es para Slow Food un medio suplementario de reunir la innovación y la investigación de los sectores universitarios y científicos, con los sabores tradicionales de las granjas y de los productores alimentarios, a fin de contribuir al nacimiento de una nueva generación de productores alimentarios por todo el mundo.
Slow Food organiza ferias, mercados y muestras de amplitud local e internacional, a fin de exponer productos de excelencia gastronómica y ofrecer a los consumidores responsables la oportunidad de contactar con los productores. También apoya circuitos de distribución alternativos como los mercados de productores, proyectos agrícolas con el apoyo de la comunidad o asociaciones de compradores, que contribuyen a disminuir la distancia entre productores y coproductores. Sus acontecimientos más destacados son el Salone del Gusto, Cheese, Slow Fish, Aux Origines du Goût y A Taste of Slow.
Las estructuras locales reciben el nombre de Convivium y es a través de estos grupos locales como mejor se expresa su cultura de convivencia. Actualmente existen más de 850 convivia en todo el mundo, de Dublín a Dehli, de Nairobi a Nagoya. Los convivia son la columna vertebral de Slow Food, y existen gracias a la labor incesante de sus socios, que consagran su tiempo y su energía a la realización de los ideales de Slow Food.
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