jueves, 22 de julio de 2010

Amortizando deudas gracias a un dinero extra

Amortizando deudas gracias a un dinero extra

Si tenemos la suerte de recibir un dinero a través de un premio de lotería, nos sorprende una herencia inesperada, la paga extra, o simplemente aflora algún dinero con el que no contábamos, nos encontramos en la tesitura de qué hacer con él. Siempre se ha dicho que 'un ingreso extra conlleva un gasto extra', pero nosotros pretendemos no aplicar el refranero popular y utilizar del modo más beneficioso ese ingreso extraordinario. En el caso que el dinero no sea un problema en nuestra economía familiar se podría decir que 'el arte es libre', pero si por el cambio, nuestro patrimonio personal está 'maniatado' por deudas, lo más razonable es que una parte muy importante del dinero extra que hayamos percibido se destine a amortizar alguna de las mencionadas deudas.

Una vez que hemos tomado la decisión sobre qué préstamo queremos amortizar, por ejemplo vamos a imaginar que es un préstamo hipotecario, se nos puede plantear dos grandes opciones:
Por un lado, reducir la cuota mensual: con ello nuestra vida cotidiana sería más holgada ya que dispondremos de más dinero para gastar hoy, pero la 'velocidad' a la que se amortiza el principal de la deuda disminuye, y por tanto a la hora de calcular los intereses, estaremos pagando durante más tiempo un mayor importe por este concepto al no reducir el plazo de vencimiento.

O, por otro lado, reducir el plazo de vencimiento: en cambio, si nos decantamos por la opción de amortizar disminuyendo el plazo al que vence nuestra deuda, entonces nos resulta más provechoso, porque al final habremos pagado menos intereses.

La razón por la cual ganamos es la inversa a la anterior, al disminuir el plazo de vencimiento de nuestra deuda, obtenemos una ganancia neta (o menor coste), porque al que reducir los intereses del principal de nuestra deuda, nuestro coste financiero se reduce.

Tengamos en cuenta que la diferencia entre un plazo de 30 años a uno de 20 supone un ahorro muy considerable, ya que nos estamos quitando de un plumazo el coste de los intereses que se habrían de satisfacer a la entidad prestataria por la diferencia de 10 años.

Por ello, invito a los que agraciadamente se encuentren en esta tesitura de dónde destinar un ingreso extra, que al tratar este asunto con su banco no le 'den gato por liebre', y recordar, reducir plazo siempre es la mejor opción.

Una forma de hacer estos cálculos es recurriendo al Portal del Cliente Bancario del Banco de España, por ejemplo, donde nos ofrecen la posibilidad de simular el recálculo de la cuota o del plazo de un préstamo con un tipo de interés nominal y un plazo determinados, si a lo largo de la vida del préstamo se realiza una amortización parcial del mismo.

También en calculodehipoteca.net nos ofrece la posibilidad de descargarnos un simulador (en Excel) para calcular si nos interesa amortizar más en tiempo o en cuota. En los cálculos se pueden ver los intereses de la hipoteca que nos ahorraríamos si realizamos la amortización de una forma u de otra, así como los dos cuadros de amortización para poderlos comparar.

Nos recuerdan que a finales de año es unos de los momentos idóneos para ir haciendo cuentas de lo que hemos pagado de hipoteca durante el año y ver si nos interesa amortizar o esperar al siguiente año. Además hay que tener en cuenta la posibilidad de deducción en la declaración de la renta, por si no hemos llegado a la cantidad máxima que da derecho a deducción: porque entonces es el momento de amortizar anticipadamente.

Artículo publicado en 'Economía más Social' -->

No hay comentarios:

Publicar un comentario